Los amigos de la Agencia Sensei me llamaron para entrar a un proyecto con Fermax.
El reto era traducir una funcionalidad técnica en un mensaje comprensible y atractivo. Fermax necesitaba explicar de forma clara cómo sus nuevos telefonillos se integraban con el móvil, eliminando fricciones y ampliando la experiencia del usuario más allá del hogar.
La pieza se planteó desde la simplificación: conceptos directos, metáforas visuales claras y un ritmo ágil que permitiera entender la propuesta en pocos segundos. El objetivo era que cualquier usuario comprendiera el beneficio principal —abrir desde cualquier lugar— sin necesidad de explicación técnica adicional.
Sensei proporcionó el guion y yo me encargué de la animación final. El resultado fue una pieza orientada a campaña que sintetiza innovación, cercanía y facilidad de uso en un formato visual accesible.